Leche ecológica: ¿más saludable?

PABLO OJEDA JIMÉNEZ
Dietista
Master en Psiconeuroinmunología Clínica
Miembro del grupo de Psicoobesidad de la Sociedad Española de Estudio de la Obesidad (SEEDO)
Colaborador en TVE1


En la actualidad existe una creciente preocupación entre la población por utilizar alimentos que preserven el bienestar animal y el medio ambiente. Por este motivo resulta un tema interesante a tratar el de los productos ecológicos, que se consideran a nivel general como más saludables y respetuosos con el cuidado animal.

En este artículo analizaremos si presentan beneficios nutricionales reales y las diferencias, si existen, frente a los alimentos convencionales, haciendo especial mención a la leche y sus derivados lácteos.

¿Qué es la leche ecológica? ¿quién la certifica?

Algunas personas creen que los productos ecológicos son más naturales, nutritivos y saludables que los convencionales, pero ¿es esto realmente cierto?. Este tema ha causado una considerable polémica entre los expertos, sin embargo, no debemos olvidar que los productos no ecológicos son igualmente aptos y sanos, ya que todos los procesos de la cadena alimentaria están sujetos a un estricto control de calidad y seguridad alimentaria.

La leche ecológica es aquella que se produce en granjas ecológicas y cumple con todos los requisitos legales para garantizar la salud y el bienestar de los animales, respeta el medio ambiente y apuesta por la sostenibilidad, buscando proporcionar un producto de calidad.

Como elemento diferenciador para que los consumidores puedan distinguir los productos ecológicos, todas las unidades de envasado deben llevar impreso, además de su propia marca y denominación específica, el logotipo de la Unión Europea (UE) y el código numérico de la entidad controladora en la que se basa el operador responsable de los productos ecológicos y los términos específicos de la producción orgánica.

España comenzó a regular la producción ecológica a finales de los años 80 con la publicación de los primeros reales decretos 1047/1994 y 348/2000. Posteriormente se reguló ya en la Unión europea, estando actualmente vigente el Reglamento (UE) 2018/848, del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre producción ecológica y etiquetado de productos ecológicos y por el que se deroga el Reglamento (CE) 834/2007 y 889/2008 del Consejo.

El sello de producción ecológica de la UE es de obligatorio cumplimiento desde julio de 2012 como garantía de su sistema de producción y de respeto al medio ambiente y al bienestar animal.

Normas de producción ecológica

Las normas de agricultura y producción ecológica se basan en principios generales y específicos y tienen como objetivo favorecer la protección del medio ambiente, salvaguardar la biodiversidad del planeta e incrementar la confianza de los consumidores de productos orgánicos.

Asimismo, dichas normas se encargan de regular todos los ítems que engloban a la producción ecológica y son de obligado cumplimiento ciertos principios básicos, como la prohibición de la utilización de organismos genéticamente modificados, hormonas y radiaciones ionizantes, así como, la restricción del empleo de fertilizantes artificiales, herbicidas y plaguicidas, y por último, la limitación del uso de antibióticos, tan solo podrán ser empleados cuando se considere estrictamente necesario para la salud de los animales.

Por ello, los encargados de producir estos productos tienen que emplear diversas estrategias con el fin de mantener o reparar la fertilidad del suelo y mejorar la salud de
animales y plantas, tales como, cultivar plantas fijadoras de nitrógeno y otros cultivos de abonos verdes, la rotación de cultivos, seleccionar diversos tipos y razas que resistan y emplear técnicas que favorezcan el control natural de plagas con el fin de disminuir el impacto de las malas hierbas y de otros parásitos, mejorar el sistema inmunológico de los animales.

Beneficios animales y medio ambiente

La leche y derivados lácteos ecológicos proceden de animales, vacas, cabras u ovejas principalmente, cuya salud se controla mediante métodos naturales, habitan en granjas orgánicas, no viven en establos o establecimientos cerrados, disfrutan de cobertura y refugio adecuado, con mucho espacio para deambular libremente. Se les ofrece una dieta sana y natural, es decir, se alimentan con pastos y forrajes de mayor calidad, de prados naturales, los cuales se encuentran exentos de herbicidas, pesticidas, fertilizantes sintéticos y transgénicos, además, consumen agua de calidad controlada.

Los animales que habitan en granjas ecológicas son ordeñados con menor frecuencia, por lo que en consecuencia se reduce la producción de leche. En estas granjas los animales parecen estar menos estresados, y algunos expertos afirman que esto puede repercutir de manera positiva en la calidad de la leche.

La producción de leche y derivados lácteos ecológicos no agrega saborizantes ni edulcorantes artificiales durante la producción y cumple con todas las normas sanitarias en materia de seguridad y consumo. Por ello, los productos ecológicos presentan un coste más elevado debido primeramente a que la densidad de animales permitida es más baja, por lo que se necesitan tener mayores instalaciones, además, los sistemas de producción son más lentos y requieren de más mano de obra.

La demanda de productos orgánicos por parte de los consumidores está creciendo. La producción de leche ecológica aporta valor añadido a la propia leche, del que hablaremos más adelante, proporcionando alimentos de calidad a través de prácticas que respetan el medio ambiente y mejoran la calidad de vida de los animales.

Leche ecológica, de bienestar animal o de pastoreo: ¿en qué se diferencian?

Dentro de estas categorías, podemos encontrar en los lineales de los supermercados algunas referencias que pueden parecer productos similares pero que tienen diferencias.
A nivel general podemos afirmar que la que tiene una legislación más amplia y oficial y está reconocida por la unión europea es la leche ecológica. La leche de bienestar animal está regulada por una legislación de mínimos de una empresa certificadora y la leche de pastoreo no está regulada por ninguna legislación.

Se pueden ver en detalle todas las diferencias entre ellas en la TABLA 1


TABLA 1. Diferencias entre la leche ecológica, leche de bienestar animal y leche de pastoreo. Fuente: elaboración propia en base a la información del Reglamento CE nº834/2007 y el reglamento CE nº 848/2018.

Diferencias nutricionales leche ecológica vs. leche convencional

A pesar de la creciente oferta y demanda de este tipo de alimentos, se han realizado pocas investigaciones científicas sobre ellos, por lo que hay poca evidencia de que sean mejores nutricionalmente que los alimentos producidos de forma convencional. Por lo que a día de hoy persiste el gran debate entre los expertos en relación a las diferencias nutricionales de la leche ecológica vs. la leche convencional.

Las concentraciones de nutrientes en los alimentos de origen animal pueden variar según la dieta del animal. En la producción convencional, los suplementos minerales se proporcionan en la alimentación del ganado, sin embargo, en la producción orgánica, el ganado depende del contenido de minerales que presente el propio suelo, que a veces puede no ser suficiente. Por lo que el contenido de minerales especialmente zinc, cobre y yodo, en la leche ecológica se muestran más bajos comparándolos con la leche convencional, ya que son los que se suelen suplementar en la alimentación de los animales en sistemas tradicionales.

A pesar de que los productos lácteos presenten niveles más bajos de minerales como cobre o zinc no resulta un problema ya que la leche no se considera como principal fuente de estos minerales. El cobre se encuentra presente mayoritariamente en ostras y otros mariscos, legumbres, granos enteros, patatas, nueces y vísceras. Así como, entre los alimentos ricos en zinc podemos destacar las ostras, carnes de res, hígados, germen de trigo y semillas.

Sin embargo, el yodo se considera un mineral imprescindible para el desarrollo neurológico y metabolismo, especialmente en el embarazo, periodo de lactancia y durante la infancia. Un déficit de este micronutriente puede desencadenar una enfermedad conocida como bocio, la cual antiguamente era un problema importante en muchas partes del mundo, en especial en aquellas poblaciones que vivían retiradas de la costa y por tanto tenían un escaso consumo de pescado, entonces la leche y sus derivados eran la principal fuente de yodo. Aunque a día de hoy, en países como España, el aporte de yodo en la dieta está cubierto con alimentos ricos en este micronutriente tales como, pescados azules y mariscos, huevos, leche y derivados, además del uso de la sal yodada.

Por otra parte, no se han mostrado diferencias en cuanto a la cantidad de sustancias tóxicas como por ejemplo el cadmio, un dato que preocupa bastante a los consumidores de productos no ecológicos, ya que como hemos mencionado anteriormente todos los productos alimenticios eco o no, pasan rigurosos controles de sanidad y calidad alimentaria.

Por último, si han encontrado algunas diferencias en relación al perfil lipídico y diversos estudios han demostrado que la leche ecológica presenta mayor contenido en vitamina E, ácidos grasos esenciales, como los omega-3, ácido linoleico conjugado (CLA), antioxidantes y betacaroteno frente a la leche tradicional.
En cualquier caso podríamos afirmar que las diferencias nutricionales son mínimas y no tienen especial relevancia.

Conclusiones

Por todo lo detallado anteriormente no sería del todo cierto afirmar que los productos ecológicos son mejores o más buenos a nivel nutricional que los tradicionales, para ello necesitaríamos más investigaciones y estudios que lo respalden, ya que como hemos mencionado son mínimas las diferencias que podemos encontrar a nivel nutricional entre productos eco vs. productos convencionales. Al haber menor producción de leche por parte del ganado ecológico, puede que esta sea de mayor calidad, pero eso ya está en el criterio propio de cada uno.

En otro sentido si que podemos afirmar que son productos que muestran una mayor preocupación por el bienestar animal y la sostenibilidad del planeta. Esto no obstante lleva vinculado lógicamente un mayor coste de producción por los motivos expuestos anteriormente, pero parece que algunos consumidores están dispuestos a pagarlo si ello conlleva un mayor bienestar animal.

PUBLICACIONES


INFORME FEN-FINUT

«La leche como vehículo de salud para la población»

Revisión sistemática de la Fundación Española de Nutrición y Fundación Iberoamericana de Nutrición (2015)

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