Beneficios de una leche enriquecida en calcio en mujeres posmenopáusicas: impacto en densidad ósea, microbiota y hormonas
JENNIFER BERNAL
Doctora en Nutrición y Ciencias Interdisciplinarias por la Universidad Simón Bolívar
Colaboradora de la Fundación Iberoamericana de Nutrición FINUT
La pérdida de calcio en el hueso en la etapa posterior a la menopausia incrementa el riesgo de padecer osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos, en las mujeres de mediana y avanzada edad. Aunque los productos lácteos son una fuente reconocida de calcio que contribuyen a la salud ósea, existen pocos estudios que evalúen sus efectos específicos en la prevención de esta enfermedad. En este contexto, la leche enriquecida en calcio surge como una posible estrategia nutricional potencial para mejorar la densidad ósea (del hueso) y reducir la fragilidad del esqueleto.
Antecedentes
Las mujeres mayores de 50 años presentan un riesgo de entre 9% y 38% de desarrollar osteoporosis durante la etapa posmenopáusica. Esta enfermedad metabólica debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, lo que repercute directamente en la calidad de vida. Su principal causa es la deficiencia de estrógenos, hormonas femeninas que desempeñan un papel fundamental en la regulación del metabolismo óseo.
Entre los factores de riesgo destacan la baja ingesta de calcio y vitamina D. Los productos lácteos, especialmente la leche, son fuentes esenciales para mantener la salud ósea, gracias a su aporte de calcio, vitamina D y péptidos bioactivos que favorecen la absorción y el aprovechamiento del calcio. Además, las proteínas del suero y otros componentes lácteos estimulan la formación de hueso nuevo y reducen su desgaste.
Diversos estudios clínicos han demostrado que la suplementación con calcio y vitamina D, así como el consumo de leche fortificada, disminuyen la pérdida ósea y el riesgo de fracturas en mujeres posmenopáusicas. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones se han centrado en productos lácteos fermentados o de larga duración, por lo que existe poca evidencia sobre los efectos de la leche enriquecida con calcio en esta población vulnerable.
El Estudio
El artículo de Zhao “Leche alta en calcio mejora la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas al regular la flora intestinal y la biosíntesis de hormonas esteroides” publicado en la revista Frontiers in Nutrition, evalua el impacto del consumo de una leche fresca enriquecida en calcio sobre la salud ósea en mujeres posmenopáusicas, en particular sus efectos sobre la densidad mineral ósea (DMO) y la pérdida ósea. Se realizó análisis del microbioma intestinal, el metaboloma intestinal y el metaboloma sérico, para integrar de manera más completa el desarrollo de la osteoporosis y evaluar los efectos de la intervención con el consumo de leche fresca, proporcionando nuevas ideas y métodos para la investigación clínica.
Resultados
Los principales hallazgos obtenidos tras un año de intervención con el consumo de leche fresca enriquecida en calcio y vitamina D en las mujeres posmenopáusicas, se relacionan con los efectos de este consumo en la densidad mineral ósea. Los marcadores bioquímicos relacionados con el metabolismo óseo, así como los cambios observados en la microbiota intestinal y el perfil metabólico. Estos resultados permiten comprender de forma integral cómo la suplementación con leche fortificada influye en la salud ósea y en los mecanismos biológicos asociados a la prevención de la osteoporosis.
Las mujeres que recibieron la leche fortificada tuvieron:
• Huesos más fuertes. Las mujeres que tomaron leche fresca alta en calcio todos los días durante un año aumentaron su densidad ósea en la columna y la cadera, reduciendo el riesgo de fracturas.
• Menor pérdida de hueso. En comparación con quienes bebieron leche común, las del grupo con leche alta en calcio perdieron menos masa ósea y mostraron una mejora general en la salud de sus huesos.
• Mayor cantidad de vitamina D y calcio en la sangre. Se registró un aumento importante en los niveles de vitamina D, calcio y fósforo, nutrientes que son esenciales para fortalecer los huesos y mejorar su absorción en el cuerpo.
• Flora intestinal más saludable. La leche alta en calcio aumentó las bacterias beneficiosas en el intestino, como las Bacteroides y Subdoligranulum, que ayudan a mejorar la digestión, la absorción de minerales y el equilibrio del metabolismo del hueso.
• Mejor funcionamiento metabólico: La leche enriquecida en calcio ayudó a que el cuerpo regule mejor los procesos hormonales relacionados con la salud ósea, en especial la producción de hormonas esteroides como el estrógeno, que influyen directamente en la formación y mantenimiento del tejido óseo. Además, contribuyó al control de la inflamación y al equilibrio del metabolismo, lo que facilita una mejor absorción del calcio y fortalece los huesos.
• Relación entre bacterias y huesos. Se encontró una correlación positiva entre ciertas bacterias intestinales y la densidad ósea, lo que sugiere que una microbiota equilibrada puede ayudar a prevenir la osteoporosis.
• Efectos positivos también con la leche regular. Aunque con menor intensidad, las mujeres que consumieron leche no fortificada (con menor contenido de calcio) también mostraron mejoras en los niveles de calcio en sangre, con un aumento del 3,8 % a los seis meses, lo que indica que incluso la leche común aporta beneficios óseos cuando se consume de forma regular.
• Buena tolerancia y sin efectos adversos. La leche fortificada con calcio y vitamina D fue bien tolerada por las participantes, sin causar molestias digestivas ni otros efectos secundarios.
Además, su consumo no incrementó la ingesta de grasas (incluidas las saturadas) ni provocó aumento de peso corporal durante el periodo de intervención de un año, lo que demuestra que puede incorporarse de forma segura a la dieta diaria de mujeres posmenopáusicas.
Conclusiones
Este estudio clínico de un año demostró que el consumo diario de 400 mL (2 vasos/tazas) de leche fortificada con calcio y vitamina D mejora de manera significativa la densidad mineral ósea en la columna lumbar y disminuye la pérdida ósea en la cadera y el cuello femoral en mujeres posmenopáusicas. Además, la ingesta de esta leche aumentó los niveles de vitamina D y fósforo, reguló los marcadores de formación ósea y favoreció un equilibrio saludable de la flora intestinal. Estos efectos se relacionan con la mejora del metabolismo de las hormonas esteroides (control de la formación y degradación del hueso) y del ácido araquidónico (relacionado con la inflamación y la regeneración del tejido del hueso). La leche fortificada fue bien tolerada, no incrementó el consumo de grasas ni provocó aumento de peso.
Asimismo, se observaron beneficios también en el grupo que consumió leche no fortificada, como un aumento significativo de los niveles de calcio en la sangre, lo que sugiere que el consumo regular de leche, incluso sin fortificación, contribuye a mantener la salud ósea.
En conjunto, estos resultados indican que la leche enriquecida con calcio y vitamina D es una estrategia nutricional sencilla, segura y económica para prevenir la osteoporosis y reducir su impacto en la salud y la economía. Se recomienda que futuras investigaciones determinen las cantidades óptimas de fortificación y evalúen sus beneficios en otras poblaciones y en la prevención de fracturas.
Fuente
El artículo está disponible en el siguiente enlace (versión original en inglés).
Referencia
Zhao Y, Li X, Liu Y, Wang Q, Zhao J, Pan H, Chen H, Liu B, Qiao W, Lin L, Jin Y and Chen L (2025) High-calcium milk improves osteoporosis in postmenopausal women by regulating intestinal flora and steroid hormone biosynthesis. Front. Nutr. 12:1607968. doi: 10.3389/fnut.2025.1607968
Elaboración y revisión del artículo científico
El presente contenido ha sido elaborado y revisado por colaboradores de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT)


