¿Es beneficioso el colágeno para la salud articular?: revisión de la evidencia científica
MARÍA JOSÉ SOTO MÉNDEZ
Doctora en Nutrición y Ciencia de los Alimentos por la Universidad de Granada
Colaboradora de la Fundación Iberoamericana de Nutrición FINUT
El colágeno se ha convertido en uno de los suplementos más populares, tanto a nivel oral como tópico, para el supuesto cuidado de las articulaciones, la salud musculoesquelética y la piel. Sin embargo, ¿qué dice realmente la ciencia sobre su utilidad para la salud articular? En este artículo vamos a revisar la evidencia científica disponible de su administración oral como suplemento, sus posibles beneficios para las articulaciones y las recomendaciones actuales para comprender si su uso está respaldado por estudios clínicos.
En este contexto, los suplementos nutricionales han surgido como alternativas terapéuticas prometedoras para enfermedades como la artrosis, siendo el colágeno de particular interés para la comunidad médica y científica. La artrosis es una de las enfermedades crónicas más prevalentes en la sociedad moderna causando dolor, rigidez y discapacidad funcional que impacta significativamente en la calidad de vida. Actualmente, no existen fármacos aprobados que modifiquen definitivamente la progresión de la enfermedad, y se han documentado preocupaciones de seguridad con el uso crónico de fármacos sintomáticos convencionales1.
Una enfermedad crónica que reduce significativamente la calidad de vida
La artrosis es una enfermedad crónica que afecta frecuentemente la rodilla, cadera, columna vertebral y mano, causando dolor, rigidez, disminución del rango de movimiento y reducción significativa de la calidad de vida2. La patología implica procesos degenerativos en toda la articulación, incluyendo pérdida focal y progresiva del cartílago articular hialino con cambios concomitantes en el hueso subcondral y alteraciones en la sinovia y cápsula articular2.
Aunque el tratamiento actual se basa principalmente en ejercicio moderadamente efectivo combinado con analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos, estos medicamentos son fundamentalmente sintomáticos, no modificadores de la enfermedad, y pueden generar efectos adversos relevantes a largo plazo2. Este escenario ha impulsado la investigación de fármacos modificadores de la artrosis que busquen prevenir o disminuir el deterioro del tejido articular.
Tipos de colágeno y mecanismos de acción
Bajo el término «colágeno» coexisten diferentes tipos con estructuras, composiciones y orígenes distintos, generando propiedades y potenciales efectos radicalmente diferentes1. Los dos más estudiados son el colágeno nativo tipo II sin desnaturalizar y el colágeno hidrolizado.
• Colágeno nativo tipo II: actúa mediante un mecanismo específico mediado inmunológicamente que requiere el reconocimiento de sus determinantes antigénicos para inhibir la inflamación y el catabolismo tisular a nivel articular1. Cuando los fragmentos de colágeno tipo II se liberan de la matriz extracelular durante la artrosis, se activa una respuesta inmunológica patológica contra el colágeno endógeno que genera inflamación y daño articular. Sin embargo, cuando se administra colágeno nativo tipo II exógeno, puede interactuar con los componentes del sistema inmune mucoso; por ejemplo, las placas de Peyer, generando una respuesta de tolerancia que «apaga» esta cascada inflamatoria y restaura la homeostasis articular1.
• Colágeno hidrolizado: se ha fragmentado en péptidos biológicamente activos que son capaces de alcanzar los tejidos articulares y ejercer efectos condroprotectores complementarios1.
Esta diferencia fundamental en mecanismo de acción justifica que ambos tipos de colágeno sean investigados para sus posibles usos en el tratamiento de la artrosis.
Investigación con colágeno en modelos animales
El colágeno nativo tipo II derivado de pollo ha sido evaluado a dosis bajas en un modelo de artrosis en ratas inducida por monoiodoacetato (MIA)3. Los resultados fueron concluyentes: el colágeno nativo tipo II redujo significativamente los niveles de IL-1β (una citocina proinflamatoria clave) y marcadores de degradación cartilaginosa como el C2C (telopéptido C-terminal del colágeno tipo II), demostrando efectos tanto antiinflamatorios como condroprotectores (que protegen el cartílago articular) incluso a dosis muy bajas3. Este hallazgo es particularmente relevante porque sugiere que pueden lograrse efectos terapéuticos a dosis factibles para aplicaciones clínicas.
A nivel histológico, en un modelo de conejos con artrosis inducida por sección del ligamento cruzado anterior se ha demostrado que la adición de colágeno nativo tipo II a una combinación estándar de condroitina sulfato, glucosamina hidrocloruro y ácido hialurónico resultó en puntajes histológicos significativamente mejores; o sea, menor daño visible en el cartílago, mejor estructura histológica del cartílago, hueso subcondral más sano, y menos inflamación en la membrana sinovial4. Estos resultados sugieren un efecto sinérgico cuando el colágeno nativo tipo II se combina con otros componentes naturales del cartílago, funcionando en conjunto de manera más efectiva que cada uno por separado.
Investigación con colágeno en humanos
En un estudio clínico controlado aleatorio simple ciego con 39 pacientes con artrosis de rodilla durante 3 meses, comparando 10 mg de colágeno nativo tipo II + 1500 mg de paracetamol versus paracetamol solo, el colágeno nativo tipo II produjo mejoras significativas (p<0.01) tanto en dolor evaluado mediante escala analógica visual como en parámetros funcionales (WOMAC [Índice de Artrosis de las Universidades de Western Ontario y McMaster], tiempo de marcha de 20 metros, Short Form 36 [Evaluación de la calidad de vida relacionada con la salud]), demostrando superioridad sobre paracetamol solo5.
Además, se ha realizado un estudio controlado aleatorizado ciego en 39 mujeres con artrosis de rodilla durante 6 semanas, comparando grupos: sin intervención, 40 mg de colágeno nativo tipo II, o protocolo de rehabilitación con ejercicios6. El colágeno nativo tipo II mostró efectos comparables al protocolo de ejercicios en la mejora del dolor WOMAC y del rango de movimiento, sugiriendo que puede ser una alternativa importante para pacientes con limitaciones funcionales iniciales6. En poblaciones donde la capacidad de realizar ejercicio sostenido es limitada, el colágeno podría ofrecer una vía paralela para mejoría sintomática.
Un estudio observacional retrospectivo de 1 año de seguimiento en 104 pacientes con artrosis (mano, cadera y rodilla) proporciona evidencia a más largo plazo7. En el grupo de artrosis de mano (n=74), la adición de colágeno nativo tipo II a glucosamina y condroitina sulfato produjo una reducción significativa en los niveles de CTX-II, un biomarcador de degradación cartilaginosa7. Este parámetro es clínicamente relevante: la ralentización de la degradación cartilaginosa sugiere efectos estructurales potenciales más allá del alivio sintomático.
En un estudio piloto aleatorizado, doble ciego con 160 pacientes con artrosis de rodilla grado 1 a 38, se evaluaron no solo síntomas articulares sino también efectos en composición corporal y función muscular. El colágeno hidrolizado tipo II redujo significativamente la puntuación de dolor VAS después de 14 días (p=0,034). De forma más interesante, la combinación con un extracto de pollo concentrado (EC-HC-II) mostró mayor masa libre de grasa (p=0,020) y fuerza de agarre (p=0,002) comparado con glucosamina a las 24 semanas8. Este hallazgo expande el potencial del colágeno más allá de la articulación, sugiriendo beneficios sistémicos en musculatura periarticular, particularmente relevante en poblaciones geriátricas.
En un metaanálisis de 5 estudios aleatorizados controlados con placebo incluyendo 519 participantes9, el colágeno mostró una reducción significativa en la puntuación total del WOMAC (diferencia media ponderada -8,00; p=0,002), con disminución específica en rigidez articular (p=0,010) pero sin cambios significativos en dolor (p=0,750) o limitación funcional (p=0,810) por subdominios. Sin embargo, mostró reducción significativa en escala VAS de dolor (p<0,001), sugiriendo que las escalas de medición afectan los resultados reportados9.
Además, en otro metaanálisis los autores analizaron 69 estudios sobre 20 suplementos dietéticos diferentes10. De estos, siete demostraron efectos grandes y clínicamente importantes para reducción de dolor a corto plazo, incluyendo colágeno hidrolizado (Liu 2018). Otros seis suplementos, incluyendo colágeno tipo II sin desnaturalizar, mostraron mejoras estadísticamente significativas, pero de importancia clínica incierta. Ningún suplemento demostró efectos clínicamente importantes a largo plazo (>6 meses)10.
Un estudio clínico recientemente reportado demostró que el colágeno nativo tipo II puede ofrecer beneficios preventivos incluso en individuos sanos. En un ensayo de 6 meses, voluntarios sanos con molestia articular relacionada con actividad fueron aleatorizados para recibir 40 mg/día de colágeno nativo tipo II derivado de esternón de pollo, completamente procesado y manufacturado en Europa o placebo11.
Los hallazgos fueron reveladores a nivel de biomarcadores de cartílago: los participantes que recibieron colágeno nativo tipo II experimentaron una reducción del 18,3% en CTX-II, un biomarcador de degradación de colágeno tipo II considerado uno de los más validados para medir degradación cartilaginosa. En contraste, el grupo placebo mostró un aumento del 20,6% en CTX-II. Esta diferencia del 38,9 puntos porcentuales representa una separación clínicamente significativa entre grupos11.
Tabla: Resumen de la evidencia sobre colágeno en artrosis.

C2C: telopéptido C‑terminal del colágeno tipo II; CSGS+HA: combinación de sulfato de condroitina, glucosamina + ácido hialurónico. CTX‑II: C‑telopeptide of type II collagen. ECA: ensayo clínico aleatorizado. EC‑HCII: combinación de “esencia de pollo” y colágeno hidrolizado tipo II. HA: ácido hialurónico.IL‑1β: interleucina 1 beta. LCA: ligamento cruzado anterior. MIA: monoiodoacetato. RM: resonancia magnética. ROM: range of motion (rango de movimiento articular). VAS: Visual Analogue Scale (escala analógica visual de 0–100 mm para cuantificar la intensidad del dolor u otros síntomas). WOMAC: Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index (cuestionario validado que mide dolor, rigidez y función física en artrosis de cadera y rodilla).
Resumen de los resultados
La literatura científica reciente sugiere que el colágeno nativo tipo II puede proporcionar beneficios significativos para síntomas y progresión de artrosis a través de un mecanismo inmuno-mediado específico1.
La convergencia de evidencia de modelos experimentales (rata, conejo) y estudios clínicos de diversa duración (6 semanas a 1 año) apunta hacia efectos tanto sintomáticos como potencialmente estructurales3-8.
Los hallazgos particularmente relevantes incluyen:
1. eficacia a dosis bajas (≤40 mg/día), permitiendo formulaciones prácticas;
2. efectos sinérgicos al combinarse con otros componentes del cartílago;
3. comparabilidad con intervenciones de ejercicio en poblaciones con limitaciones funcionales;
4. beneficios potenciales en composición corporal más allá de síntomas articulares
5. perfil de seguridad favorable demostrado en múltiples poblaciones.
Sin embargo, permanecen limitaciones: los estudios clínicos en humanos han sido de tamaño pequeño a moderado, la duración de seguimiento es relativamente corta (máximo 1 año), y la mayoría de la investigación se ha enfocado en artrosis de rodilla.
Conclusión
El colágeno, especialmente el colágeno nativo tipo II, representa un suplemento prometedor para el manejo sintomático de la artrosis, existiendo un cierto grado de evidencia científica en humanos especialmente como complemento a intervenciones de primera línea como ejercicio y control de peso. La evidencia proporciona una justificación razonable para su consideración en la terapia para artrosis, particularmente cuando existen contraindicaciones a fármacos convencionales o cuando se buscan alternativas a los medicamentos. En cualquier caso se requieren estudios clínicos adicionales de mayor escala, duración prolongada (≥2 años) y poblaciones diversas para confirmación definitiva de los beneficios a largo plazo.
Elaboración y revisión del artículo científico
El presente contenido ha sido elaborado y revisado por colaboradores de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT)

Bibliografía
1. Martínez-Puig D, Costa-Larrión E, Rubio-Rodríguez N, Gálvez-Martín P. Collagen supplementation for joint health: The link between composition and scientific knowledge. Nutrients. 2023;15(1):15.
2. Van Vijven JPJ, Luijsterburg PAJ, Verhagen AP, van Osch GJVM, Kloppenburg M, Bierma-Zeinstra SMA. Symptomatic and chondroprotective treatment with collagen derivatives in osteoarthritis: a systematic review. Osteoarthritis Cartilage. 2012;20(8):809-821.
3. Di Cesare Mannelli L, Maresca M, Micheli L, Martínez-Puig D, Ghelardini C. Low dose native type II collagen is active in a rat model of osteoarthritis. Osteoporosis Int. 2015;26:366.
4. Sifre V, Soler C, Segarra S, et al. Improved joint health following oral administration of glycosaminoglycans with native type II collagen in a rabbit model of osteoarthritis. Animals (Basel). 2022;12(11):1401.
5. Bakilan F, Armagan O, Ozgen M, Tascioglu F, Bolluk O, Alatas O. Effects of native type II collagen treatment on knee osteoarthritis: a randomized controlled trial. Eurasian J Med. 2016;48:95-101.
6. Santana TN, Machado SC, Lima VNB, et al. Comparison between exercise therapy and non-hydrolyzed collagen UC-II in functionality and quality of life in women with knee osteoarthritis: a randomized controlled clinical trial. Wien Klin Wochenschr. 2023;135:291-300.
7. Scarpellini M, Lurati A, Vignati G, et al. Biomarkers, type II collagen, glucosamine and chondroitin sulfate in osteoarthritis follow-up: the «Magenta osteoarthritis study». J Orthop Traumatol. 2008;9(2):81-87.
8. Chen CC, Chang SS, Chang CH, et al. Randomized, double-blind, four-arm pilot study on the effects of chicken essence and type II collagen hydrolysate on joint, bone, and muscle functions. Nutr J. 2023;22:17.
9. García-Coronado JM, Martínez-Olvera L, Elizondo-Omaña RE, Acosta-Olivo CA, Vilchez-Cavazos F, Simental-Mendía LE, Simental-Mendía M. Effect of collagen supplementation on osteoarthritis symptoms: a meta-analysis of randomized placebo-controlled trials. Int Orthop. 2019;43(3):531-538.
10. Liu X, Machado GC, Eyles JP, Ravi V, Hunter DJ. Dietary supplements for treating osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018;52(3):167-175.
11. Nutrition Insight. Bioiberica unveils clinical evidence backing Collavant n2 native type II collagen. Published November 4, 2025. Available at: https://www.nutritioninsight.com/news/bioiberica-covallant-n2-type-ii-collagen.html

