Lácteos y cáncer de mama: descubre la evidencia científica más reciente y completa

JENNIFER BERNAL
Doctora en Nutrición y Ciencias Interdisciplinarias por la Universidad Simón Bolívar
Colaboradora de la Fundación Iberoamericana de Nutrición FINUT


El cáncer de mama es el tipo de cáncer más diagnosticado en las mujeres a nivel mundial y representa un importante reto para la salud pública. El desarrollo de esta enfermedad está influenciado por múltiples factores, entre ellos la edad, el estado hormonal, la menopausia y los estilos de vida, incluida la alimentación. En este contexto, el papel de los productos lácteos en el riesgo de cáncer de mama ha sido objeto de debate y estudio durante décadas, con resultados contradictorios en la literatura científica.

Un reciente metaanálisis aporta nuevas evidencias al estudiar de forma detallada cómo el consumo de lácteos y sus distintos tipos se relacionan con el riesgo de desarrollar el cáncer de mama, considerando además algunos factores clave como el estado hormonal, la menopausia y la edad de la mujer.

Antecedentes

Los productos lácteos constituyen una fuente relevante de proteínas de alta calidad, calcio, vitamina D y otros compuestos bioactivos con potencial efecto protector frente al desarrollo de cáncer. Sin embargo, también contienen grasas saturadas y otros componentes que podrían ejercer efectos adversos dependiendo del tipo de lácteo consumido y del perfil de la persona.

Informes previos del World Cancer Research Fund ya sugerían que el consumo de lácteos podría estar asociado con un menor riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas, aunque la evidencia era limitada e inconsistente. Por ello, se hacía necesaria una evaluación más amplia y actualizada que diferenciara entre tipos de lácteos y características individuales.

El Estudio

El artículo de An Seokyung y colaboradores, “El consumo de lácteos está asociado con el riesgo de cáncer de mama: un meta-análisis exhaustivo estratificado por receptores hormonales, estado menopáusico y edad”, publicado en Nutrition Research, expone los resultados de una revisión sistemática y metaanálisis que incluyó 51 estudios observacionales, con más de 1,9 millones de participantes y 62.602 casos de mujeres con cáncer de mama.

El objetivo fue evaluar la asociación entre el consumo de distintos productos lácteos, totales, bajos en grasa, altos en grasa, fermentados (yogur y queso) y no fermentados (leche entera, desnatada y total) y el riesgo de desarrollar cáncer de mama, considerando además el estado menopáusico, la edad y los subtipos hormonales del tumor.

Resultados

Los resultados mostraron que el consumo total de productos lácteos se asoció con un menor riesgo de cáncer de mama, con una reducción aproximada del 9 % en comparación con las mujeres que tenían los niveles de consumo menor. El efecto protector fue más evidente en las mujeres mayores de 45 años, en quienes el riesgo se redujo cerca de un 19 %, lo que sugiere que la edad podría influir en la relación entre el consumo de lácteos y el desarrollo del cáncer de mama.

Al realizar el análisis según el tipo de lácteo consumido se encontró que:

1. Los productos lácteos bajos en grasa parecen ser especialmente beneficiosos. Su consumo se asoció con una menor probabilidad de desarrollar la enfermedad, y este efecto fue más claro en mujeres premenopáusicas. En este grupo, la leche desnatada mostró una asociación protectora, lo que refuerza la idea de que el contenido graso del lácteo puede ser un factor importante.

2. Los productos lácteos fermentados, como el yogur, también se relacionaron con un menor riesgo de cáncer de mama, especialmente en mujeres posmenopáusicas. Esto podría estar vinculado a la presencia de compuestos bioactivos y probióticos que influyen positivamente en la salud metabólica y hormonal.

3. Un mayor consumo de leche total se asoció con un incremento del riesgo de cáncer de mama con receptor de estrógenos negativo, un subtipo menos frecuente, pero de comportamiento clínico más agresivo. No obstante, este hallazgo debe interpretarse con cautela, ya que la relación entre el consumo de leche y el riesgo de cáncer de mama puede variar según el tipo de tumor.

El posible aumento del riesgo observado en este subtipo podría estar relacionado con el contenido en grasas saturadas u otros componentes presentes en la leche, aunque los mecanismos biológicos no están completamente esclarecidos. Por ello, se requieren más estudios que permitan confirmar estos resultados y profundizar en los posibles factores implicados antes de extraer conclusiones definitivas.

4. Los productos lácteos altos en grasa y la leche entera no mostraron una asociación clara con la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de mama en la mujer.
Por otra parte, la edad parece desempeñar un papel relevante, ya que el efecto protector del consumo total de lácteos fue más evidente en mujeres mayores de 45 años.

Finalmente, los efectos beneficiosos observados podrían explicarse por la acción combinada de los nutrientes presentes en los productos lácteos como el calcio, la vitamina D y los compuestos bioactivos, que influyen en la regulación del crecimiento celular, la apoptosis (proceso natural del cuerpo mediante el cual las células viejas, dañadas o que ya no funcionan correctamente se “autodestruyen” de forma ordenada y controlada) y la inflamación. En el caso de los productos fermentados, los probióticos podrían desempeñar un papel adicional modulando la microbiota intestinal y la respuesta inflamatoria.

Conclusiones

El consumo de determinados productos lácteos, especialmente los bajos en grasa y los fermentados, puede formar parte de una estrategia dietética asociada a un menor riesgo de cáncer de mama, aunque los efectos varían según la edad, el estado menopáusico y el subtipo tumoral.

Los autores subrayan la importancia de considerar el tipo de lácteo dentro de un patrón dietético global y destacan la necesidad de futuros estudios que profundicen en los mecanismos biológicos implicados y en el impacto de estos alimentos en los distintos subtipos de cáncer de mama.

Fuente
El artículo está disponible en el siguiente enlace (versión original en inglés).

Referencia
An, S., Gunathilake, M., & Kim, J. (2025). Dairy consumption is associated with breast cancer risk: a comprehensive meta-analysis stratified by hormone receptor and menopausal status, and age. Nutrition Research.

Elaboración y revisión del artículo científico
El presente contenido ha sido elaborado y revisado por colaboradores de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT)

PUBLICACIONES


«La leche como vehículo de salud para la población: Situaciones fisiológicas especiales, mujer gestante»

Autores: SEGO – FEN – FINUT

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