Cómo frenar los tres grandes riesgos para la salud de los niños durante el confinamiento

JESÚS GARRIDO GARCÍA
Pediatra. Hospital HLA Inmaculada. Granada
Autor Blog “Mi Pediatra Online”


Estamos viviendo una situación totalmente excepcional debido a la cuarentena causada por la pandemia del coronavirus.

Sin duda, en los próximos meses y años van a ser muchos los estudios que se centren en este periodo y la forma en la que afectó a diversos aspectos de nuestra vida. De hecho ya hay algunos que están empezando a difundirse, muestran efectos que cabe resaltar y nos aportan indicadores sobre los que debemos incidir con nuestras recomendaciones.

Los datos de sobrepeso y obesidad infantil se van a ver agravados

Recientemente un comunicado de la SEEDO (Sociedad Española de Obesidad) advirtió de que el peso medio de los niños españoles aumentará de media alrededor de un 5% con la situación actual(1), cuando ya veníamos de una situación anterior preocupante.

El estudio PASOS(2), realizado por la Fundación Gasol en la población infantil durante 2019, desveló que un 34,9% de los niños tiene exceso de peso en España (20,7% con sobrepeso y un 14,2% de obesidad) (FIGURA 1), lo que suponía un incremento del 2% en sobrepeso y obesidad y un 8,3% en obesidad abdominal respecto a los datos del estudio Aladino(3) y EnKid presentado en el año 2000(4).


FIGURA 1. Prevalencia de sobrepeso, obesidad y obesidad abdominal en niños españoles.
Fuente: Estudio PASOS (Fundación Gasol)

Cabe destacar que estas cifras ya situaban a España entre los países europeos con mayores tasas de sobrepeso y obesidad.

Tres de los aspectos más destacables en los que se ven afectados los hábitos de salud por el confinamiento, favoreciendo este aumento del peso y otros problemas nutricionales son:

– Una reducción de la actividad física.
– Una distorsión de la alimentación con aumento del consumo de alimentos más calóricos.
– Exposición al sol limitada.

Reducción de la actividad física y menor gasto calórico

Este es el efecto más inmediato que podemos deducir de la situación, ya que durante 6 semanas se ha limitado la salida a la calle aumentando de forma obligada el sedentarismo.

Si ya de por sí la actividad física de muchos niños se reducía a la realizada como ejercicio pautado en el colegio, lo que resulta insuficiente, en este momento incluso ésta ha desaparecido y se ha suprimido la posibilidad de que salgan a la calle a jugar o hacer actividades en la naturaleza.

Estamos en una fase de sedentarismo forzado en la que durante 6 semanas ha quedado como única opción la realización de actividad física en casa, para lo que muy pocos domicilios reúnen unas condiciones mínimas.

La consecuencia clara es que se ha producido una reducción del consumo calórico. Este factor por sí solo ya sería causa suficiente para un aumento de peso general en la población.

Las familias han cambiado su cesta de la compra e incluyen más productos para aliviar la ansiedad

Pero como era de esperar, se ha producido además un cambio claro en la alimentación.

Algunas de estas modificaciones son debidas a una menor salida a la calle. El tener que concentrar las compras, en parte por las limitaciones de la propia cuarentena y en parte por miedo a salir, hace que se haya desplazado el consumo de alimentos frescos a otros más fáciles de almacenar.

Además, esta situación supone un aumento general de la ansiedad en la población, por la imposibilidad de realizar actividades de ocio fuera de casa, por el miedo al contagio y por las repercusiones económicas de la crisis que se ha generado. Especialmente se refleja en el mayor consumo de alimentos que aumentan rápidamente el nivel de azúcar en sangre, porque esta subida se asocia a una producción de endorfinas, dopamina y otras sustancias que generan un placer pasajero que alivia la sensación de angustia(5).

Esta suposición se confirma ya con datos concretos, como los aportados por Kantar, consultora que, entre otras actividades, desarrolla un panel de Consumidores en el que se registra la venta de distintos tipos de alimentos y según los datos revelados, las familias españolas picotean hasta un 50% más en el hogar desde que empezó la cuarentena, y la venta y consumo de productos ricos en azúcar añadido se ha multiplicado entre dos y tres veces(6).

Estos productos tienen un impacto en el aumento de peso evidente ya que el azúcar consumido en exceso se almacena con facilidad en forma de grasa.

Por tanto la situación actual viene a empeorar otra que ya era preocupante(7).

En alimentación infantil, ¿qué productos aportan más azúcar?

Es conocido por todos y común en nuestra práctica clínica las recomendaciones sobre la moderación y reducción en el consumo de productos azucarados en los niños desde que comienzan a introducir alimentos en su dieta.

Con relación al aporte de azúcar por parte de los alimentos, un estudio de reciente publicación en la revista Nutrients y llevado a cabo en España por miembros de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)(8), ha analizado los alimentos más significativos en este aporte de azúcares añadidos en la población infantil. Los que más azúcar aportan a la dieta de los más pequeños son: caramelos, chocolates, confituras, cereales, galletas y helados. Es interesante tener en cuenta este análisis a la hora de hacer advertencias o recomendaciones.

Con respecto a leche (presente en el 99% de los hogares) y a los batidos lácteos (con presencia en 1 de cada 4 hogares y un consumo promedio de 3 veces por semana, según datos de Kantar), sobre los que existen dudas y en algunas ocasiones se recomienda un control de su consumo en la dieta, según el estudio ANIBES(9) solo aportan el 5,99% del azúcar añadido total en la alimentación.

En estos alimentos debemos tener en cuenta que el azúcar que aportan por defecto es la lactosa, un hidrato de carbono, presente en los lácteos de forma natural, así como en la leche materna (es el hidrato de carbono más abundante), con funciones relevantes para nuestro organismo y no considerado por la OMS dentro de las restricciones del consumo de azúcar(10). Además, la leche y los lácteos son un grupo de alimentos que aportan nutrientes esenciales como proteínas de alto valor biológico, calcio de alta biodisponibilidad, vitamina D, vitaminas del grupo B, etc. Por tanto, es importante no solo prestar atención al contenido de azúcar de un alimento sino también a su densidad nutricional. El exceso de aporte de azúcares añadidos puede suponer además una reducción en el consumo de otros productos esenciales para una dieta equilibrada.

La clave para una alimentación sana es su variedad y la presencia en la misma de forma adecuada de todos los grupos nutricionales. Dado que algunos de esos grupos como las frutas y las verduras frescas, el pescado, las legumbres y la leche aportan menor cantidad de azúcar libre de absorción rápida, generan una subida de endorfinas menor. Por tanto, si dejamos la elección al niño, va a consumir más alimentos con azúcar añadido rechazando los alimentos no modificados. La subida de endorfinas generada es proporcional a la de azúcar y esta es una de las razones por las que se escoge inconscientemente qué alimentos “nos gustan más y cuáles menos».

El resultado de los estudios y publicaciones disponibles hasta la fecha sobre alimentación infantil muestra una mayor carencia de la ya habitual de micronutrientes básicos como los Omega 3 DHA del pescado (del que en condiciones normales ya el 50% de los niños tienen carencia), Hierro (66% de los niños con déficit), Calcio (75%) y vitamina D.(19,20)

La importancia de la vitamina D ahora que los niños reciben menos sol

En el caso de la vitamina D, la carencia se ve agravada además porque la producción natural a partir de la exposición al sol se ha reducido por el confinamiento en casa. Esta vitamina D es esencial para el metabolismo del calcio, pero cabe destacar especialmente en situación de pandemia su importancia como inmunomodulador del sistema defensivo(11-18).

La apertura parcial del confinamiento para permitir la salida a la calle de los niños al menos una hora al día es importante para compensar parcialmente el problema de actividad física. Con unos 15-20 minutos de exposición solar directa sería suficiente, según la mayoría de expertos, para conseguir niveles de vitamina D adecuados. Pero resulta claramente insuficiente.

Además de la síntesis endógena, habría que recomendar el consumo habitual de alimentos que son fuente de vitamina D, como los pescados grasos, la yema de huevo y la leche y los productos lácteos de los cuales existen versiones adaptadas que son enriquecidas y permiten incrementar la ingesta y facilitan llegar a las ingestas recomendadas sin modificar los hábitos dietéticos.

Recomendaciones para compensar la situación

Por todos estos motivos, además de las recomendaciones de seguridad a tener en cuenta(21), la situación nutricional de los niños se está viendo seriamente afectada y es importante recomendar:

Aprovechar al máximo la posibilidad de sacar a los niños a la calle, cumpliendo para ello con todas las recomendaciones de seguridad que disminuyan el riesgo de contagio. Especialmente en momentos en los que puedan exponerse al sol de forma segura, en las horas en las que su intensidad no pueda generar quemadura solar.
Incentivar la actividad física en estas salidas y en casa para intentar alcanzar el consumo normal de calorías.
Reducir lo máximo posible la compra de productos con azúcares añadidos y con un perfil nutricional pobre, para evitar el sobrepeso y también para evitar que por comparación los niños rechacen otros alimentos de alto valor nutricional.
Garantizar el aporte de todos los micronutrientes necesarios mediante una dieta variada y equilibrada en la que estén presentes las frutas, verduras, legumbre, pescado y lácteos. Los alimentos enriquecidos en estos nutrientes son una alternativa que puede resultar de gran ayuda para alcanzar las ingestas de multitud de nutrientes necesarios en etapa infantil. Entre ellos, las leches enriquecidas tienen especial interés puesto que la leche es un alimento de alta penetración en hogares y es un buen vehículo para estos nutrientes(19,20).

PUBLICACIONES


«La obesidad en los niños»

Autores: Rosa A. Lama More

Bibliografía
1. Los niños y adolescentes aumentarán de peso tras el confinamiento, según los expertos https://www.abc.es/familia/vida-sana/abci-ninos-y-adolescentes-aumentaran-peso-tras-confinamiento-segun-expertos-202004151146_noticia.html
2. Estudio PASOS (2019). Fundación Gasol https://www.gasolfoundation.org/wp-content/uploads/2020/01/Estudio-PASOS-2019.pdf
3. Estudio Aladino (2015) (Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España). AECOSAN. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/observatorio/Estudio_ALADINO_2015.pdf
4. Serra Majem et al. Obesidad infantil y juvenil en España. Resultados del Estudio enKid (1998-2000). Medicina Clínica 2003;121(19): 725-732
5. Nicole M. Avena, Pedro Rada, and Bartley G. Hoebel. Evidence for sugar addiction: Behavioral and neurochemical effects of intermittent, excessive sugar intake. https://dx.doi.org/10.1016%2Fj.neubiorev.2007.04.019
6. Los españoles picotean hasta un 50% más en el hogar desde que se iniciara el confinamiento. https://es.kantar.com/empresas/consumo/2020/abril-2020-consumo-entre-horas-coronavirus/
7. Datos de sobrepeso y obesidad en España (AESAN)
http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/observatorio/Resumen_resultados_informe_OCD-NAOS.pdf
8. Yusta Bollo Mª José et al. Sugar Content in Processed Foods in Spain and a Comparison of Mandatory Nutrition Labelling and Laboratory Values https://www.mdpi.com/2072-6643/12/4/1078
9. Varela et al. Estudio ANIBES. https://www.fen.org.es/anibes/es/inicio
10. Nota informativa sobre la ingesta de azúcares recomendada en la directriz de la OMS para adultos y niños. https://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugar_intake_information_note_es.pdf
11. Bergman P, Lindh AU, Björkhem-Bergman L, Lindh JD. Vitamin D and Respiratory Tract Infections: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. PLoS One. 2013; 19;8(6):e65835. doi: 10.1371/journal.pone.0065835.
12. Martineau AR, Jolliffe DA, Hooper RL, Greenberg L, Aloia JF, Bergman P, Dubnov-Raz G, Esposito S, Ganmaa D, Ginde AA, Goodall EC, Grant CC, Griffiths CJ, Janssens W, Laaksi I, Manaseki-Holland S, Mauger D, Murdoch DR, Neale R, Rees JR, Simpson S Jr, Stelmach I, Kumar GT, Urashima M, Camargo CA Jr. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: systematic review and meta-analysis of individual participant data. BMJ. 2017; 15;356:i6583. doi: 10.1136/bmj.i6583.
13. Teymoori-Rad M, Shokri F, Salimi V, Marashi SM. The interplay between vitamin D and viral infections. Rev Med Virol. 2019; 29(2):e2032. doi: 10.1002/rmv.2032.
14. Amado Diago CA, García-Unzueta MT, Fariñas MC, Amado JA. Antibióticos humanos modulados por calcitriol: nuevos aspectos fisiopatológicos de la hipovitaminosis D. EndocrinolNutr.2016;63(2):87-94. DOI: 10.1016/j.endonu.2015.09.005
15. Pender MP. CD8+ T‐cell deficiency, Epstein‐Barr virus infection, vitamin D deficiency, and steps to autoimmunity: a unifying hypothesis. Autoimmune Diseases. 2012;2012:16.
16. Smolders J, Thewissen M, Peelen E, et al. Vitamin D status is positively correlated with regulatory T cell function in patients with multiple sclerosis. PLoS One. 2009;4(8):e6635.
17. Chadha MK, Fakih M, Muindi J, et al. Effect of 25‐hydroxyvitamin D status on serological response to influenza vaccine in prostate cancer patients. Prostate. 2011;71(4):368‐372.
18. Hansdottir S, Monick MM, Lovan N, Powers L, Gerke A, Hunninghake GW. Vitamin D decreases respiratory syncytial virus induction of NF‐kappaB‐linked chemokines and cytokines in airway epithelium while maintaining the antiviral state. J Immunol. 2010;184(2):965‐974.
19. Dalmau, J et al. Análisis cuantitativo de la ingesta de nutrientes en niños menores de 3 años. Estudio ALSALMA. An Pediatr (Barc) 2015;82(4):255-66
20. Dalmau, JS; Moreno-Villares, JM. Leches de crecimiento. ¿Qué pueden aportar en la alimentación del niño pequeño? Acta Pediatr Esp. 2017;75(5-6):73-79
21. Recomendaciones de la AEP para la salida de los niños https://www.aeped.es/noticias/recomendaciones-aep-salida-inicial-los-ninos-durante-pandemia-por-covid-19

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