Las grasas dietéticas que ayudarían a reducir el riesgo cardiovascular

FEDERICO LARA VILLOSLADA
Doctor en Farmacia por la Universidad de Granada,
Coordinador Científico del Instituto Puleva de Nutrición (IPN)
Director I+D Lactalis Puleva


Se estima que alrededor de 18 millones de personas mueren cada año en el mundo a causa de una enfermedad cardiovascular, lo que representa el 31 % de todas las muertes.

En la actualidad podemos afirmar que la dieta es un factor de riesgo modificable en las enfermedades cardiometábolicas. Un estudio recientemente publicado en Nutrients, ha analizado la relación que tendría el perfil de la grasa dietética consumida con el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular en pacientes con enfermedad cardiometabólica.

Antecedentes

Las enfermedades cardiometabólicas (CMD, por sus siglas en ingles), se pueden englobar principalmente en enfermedades cardiovasculares (ECV) y diabetes mellitus (DM), y podemos considerar que son una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo. Además, podemos afirmar que la dieta es uno de los factores de riesgo modificables más importantes para su prevención, especialmente las grasas dietéticas, de las que existen diferentes tipos.

Estudios previos han mostrado asociaciones distintas entre las grasas dietéticas específicas y la mortalidad. Algunos metaanálisis recientes han encontrado que los ácidos grasos monoinsaturados (MUFA) y poliinsaturados (PUFA) están inversamente asociados con la mortalidad por todas las causas y una mayor ingesta de PUFA podría reducir la mortalidad por ECV.

Objetivo

Estimar la asociación entre el consumo de ácidos grasos específicos y la supervivencia de pacientes con CMD, examinando si los biomarcadores cardiometabólicos pueden mediar dichos efectos.

El estudio

El estudio se realizó en base a los participantes en las Encuestas nacionales de Salud y Nutrición NHANES (III;1999-2014). Del total de participantes (n=116.085) se seleccionaron para estudio aquellos con CMD (N=11.249) y se excluyeron aquellos con muy baja o elevada ingesta energética, aquellos en los que faltaba información o aquellos a los que no se hizo seguimiento de mortalidad, resultando una población final estudiada de 8.537.

La información sobre la enfermedad se recopiló a partir de cuestionarios que rellenaban los propios pacientes. Sobre la base de la información de consumo dietético obtenida, se calcularon las ingestas de energía y nutrientes totales según la base de datos de nutrientes de la encuesta del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Resultados

La ingesta de ácidos grasos saturados (SFA), MUFA y PUFA se asoció positivamente con la ingesta total de energía, pero inversamente con la de carbohidratos. Además, aquellos con una mayor ingesta de PUFA parecían tener un mayor consumo de proteínas.

Los PUFA ω-6, que representan el 88,72 % del total de PUFA, y el ácido linoleico (LA), que representa el 98,86 % de los PUFA ω-6, se relacionaron con una reducción de la mortalidad por todas las causas entre los pacientes con CMD. Se observó que un 5 % de reemplazo de energía de SFA con PUFA y un 2 % de reemplazo de energía de SFA con LA se asociaron con un 8 y un 4 % menos de mortalidad por todas las causas, respectivamente. La relación dosis-respuesta mostró claramente una tendencia a la baja con el aumento de la ingesta de PUFA ω-6 y LA.

Una vez que las grasas en la dieta alcanzan un cierto nivel, la mortalidad por todas las causas apenas disminuye con aumentos adicionales en LA y DPA. Para la población general, las ingestas de ω-6 y ω-3 marinos (DHA, EPA y DPA) se asociaron inversamente con la mortalidad por todas las causas.

Los hallazgos subrayan la importancia de mantener el consumo de PUFA, especialmente PUFA ω-3 marinos, para reducir el riesgo de mortalidad por ECV en pacientes con CMD.

Conclusiones

Estos resultados sugieren que la ingesta de ω-6 PUFA, LA y DPA o la sustitución de SFA por PUFA o LA podría estar asociada con una menor mortalidad por todas las causas para los pacientes con CMD. Además, el consumo de EPA y DPA (ω-3 marinos) podría potencialmente reducir la muerte cardiovascular en pacientes con CMD, y sus efectos podrían estar regulados indirectamente por biomarcadores cardiometabólicos.

No obstante, serían necesarios estudios más precisos y representativos que reafirmaran y validaran estos resultados.

Fuente

El artículo está disponible en el siguiente enlace (versión original en inglés).

Referencia

Yang T, Yi J, He Y, Zhang J, Li X, Ke S, Xia L, Liu L. Associations of Dietary Fats with All-Cause Mortality and Cardiovascular Disease Mortality among Patients with Cardiometabolic Disease. Nutrients. 2022; 14(17):3608. https://doi.org/10.3390/nu14173608

PUBLICACIONES


“El estilo de vida cardiosaludable”

AUTORES: Instituto Puleva de Nutrición

También le puede interesar

Niveles sanguíneos de Omega-3 DHA vinculados al nivel de atención en adolescentes

Nuevo índice determina la relación entre la fragilidad y el tipo de bebidas consumidas

Alimentación para ganar y conservar masa muscular

Nutrientes del queso podrían aportar beneficios en salud cardiovascular

¿Quiere recibir las novedades del Blog?
Suscríbase aquí
close-link