El consumo regular de lácteos líquidos predice menor riesgo de fracturas óseas: nueva evidencia

CASANDRA MADRIGAL ARELLANO
Doctora en Nutrición y Ciencia de los Alimentos por la Universidad de Granada
Colaboradora de la Fundación Iberoamericana de Nutrición FINUT y de SNH Global


Las fracturas óseas representan un importante problema de salud pública mundial, especialmente en adultos mayores, ya que generan dolor, discapacidad, pérdida de independencia, disminución de la calidad de vida y mayor mortalidad. En las últimas tres décadas, su incidencia ha aumentado un 33,4 %, principalmente debido al envejecimiento poblacional. Se estima que cada año ocurren 9 millones de fracturas osteoporóticas en el mundo, lo que equivale a una cada tres segundos y se prevé un incremento adicional en los próximos años debido al envejecimiento poblacional.

Dado que en adultos mayores las fracturas son la principal manifestación clínica de la osteoporosis, la prevención se ha enfocado en factores modificables, entre ellos el consumo de productos lácteos, ricos en calcio, proteínas y nutrientes bioactivos que favorecen la salud ósea. Sin embargo, la evidencia científica es contradictoria: mientras algunos estudios no encuentran asociación entre el consumo de lácteos y el riesgo de fractura, otros sugieren un efecto protector, e incluso ciertos análisis reportan un mayor riesgo con consumos elevados.

Estas inconsistencias podrían deberse a la falta de estudios de cohorte a largo plazo con datos actualizados y fracturas validadas. En este contexto, el estudio “Long-term consumption of liquid dairy products predicts lower fracture risk in aging women: a 25-year follow-up”, publicado en la revista European Journal of Nutrition, buscó evaluar si el consumo de productos lácteos líquidos y de queso se asociaba con un menor riesgo de fracturas totales, osteoporóticas y de cadera en mujeres finlandesas a lo largo de 25 años.

El estudio

El estudio utilizó datos del Kuopio Osteoporosis Risk Factor and Prevention (OSTPRE), una cohorte prospectiva iniciada en 1989 y seguida hasta 2019. En total participaron 14.220 mujeres finlandesas, quienes respondieron cuestionarios sobre salud, estilo de vida y fracturas en intervalos de 5 años. El consumo de lácteos líquidos (leche, leche agria y yogur) y de queso se evaluó mediante cuestionarios autoadministrados, mientras que las fracturas se validaron con registros médicos.

Resultados

• La cohorte tuvo un seguimiento medio de 17,6 años, acumulando 245.005 personas-año. Durante el periodo de seguimiento, 4.358 mujeres presentaron fracturas.
• La edad media al inicio fue de 52,3 años y la mortalidad por todas las causas alcanzó el 22,7 %.
Consumo de lácteos líquidos:
ꟷ 6,5 % no consumía.
ꟷ 45,7 % consumo moderado.
ꟷ 7,8 % consumo alto.
Consumo de queso:
ꟷ 9,4 % no consumía.
ꟷ 46,2 % consumo moderado.
ꟷ 44,4 % consumo alto.

En este seguimiento de 25 años en mujeres finlandesas, las mujeres que no consumían lácteos líquidos tuvieron mayor riesgo de fracturas totales y osteoporóticas, mientras que un mayor consumo de lácteos líquidos (leche, leche agria y yogur) se asoció con un riesgo menor de presentar fracturas totales y osteoporóticas, pero no con fractura de cadera.

En cambio, el consumo elevado de queso se relacionó con un menor riesgo de fractura de cadera, especialmente en consumidores con ingestas elevadas; aunque sin asociación con otros tipos de fracturas.

Las diferencias entre lácteos líquidos y queso pueden deberse a su composición: el queso tiene más proteínas y sodio, pero también aporta compuestos potencialmente beneficiosos como probióticos, prebióticos y vitamina K, lo que podría explicar sus efectos diferenciados. Además, la gran variabilidad en el tipo de quesos consumidos complica la comparación entre estudios.

En este estudio, el consumo de queso no se asoció con fracturas totales ni osteoporóticas, aunque otros trabajos han informado un efecto protector. Las discrepancias podrían deberse a las diferencias en la composición nutricional de los distintos quesos.

Finalmente, la ausencia de asociación clara con fractura de cadera en este estudio podría estar relacionada con la baja frecuencia de este evento en la cohorte, compuesta por mujeres relativamente jóvenes al inicio. Los resultados sugieren que el consumo de lácteos protege especialmente frente a fracturas en hueso trabecular, como la columna vertebral, mientras que el efecto sobre hueso cortical, como la cadera, parece más limitado. Además, el hallazgo de que la mayor diferencia en riesgo se observa entre las mujeres que no consumen lácteos y las que sí lo hacen, sugiere un posible efecto umbral del calcio, donde incluso una ingesta moderada de lácteos reduce sustancialmente el riesgo de fracturas.

Conclusión

En base a los resultados revisados podemos afirmar que el consumo de productos lácteos líquidos como la leche, la leche agria y el yogur se asocia con una reducción del riesgo de fracturas totales y osteoporóticas. Por este motivo, promover su ingesta dentro de las recomendaciones nutricionales podría contribuir a prevenir fracturas en la población mayor y disminuir la carga económica vinculada a ellas.

Fuente
El artículo está disponible en el siguiente enlace (versión original en inglés).

Referencia
Alaghehband, F. R., Lyytinen, A. T., Isanejad, M., Kopra, J., Kröger, H., & Rikkonen, T. (2025). Long-term consumption of liquid dairy products predicts lower fracture risk in aging women: a 25-year follow-up. European journal of nutrition, 64(5), 213. https://doi.org/10.1007/s00394-025-03709-7

Elaboración y revisión del artículo científico
El presente contenido ha sido elaborado y revisado por colaboradores de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y de SNH Global

PUBLICACIONES


«Nutrición Hospitalaria. Leche y productos lácteos como vehículos de calcio y vitamina D: papel de las leches enriquecidas»

Autores: Jesús Rodríguez Huertas, Avilene Rodríguez Lara, Olivia González Acevedo y María Dolores Mesa

También le puede interesar

El efecto de la inflación en la cesta de la compra: ¿qué está cambiando en la dieta y cuáles son las repercusiones nutricionales?

Lácteos y salud cerebral: ¿pueden mejorar la función cognitiva en adultos mayores?

Estrategias de manejo cardiovascular desde la farmacia comunitaria

¿Puede la leche mejorar tu sueño? Lo que revela la última evidencia

¿Quiere recibir las novedades del Blog?
Suscríbase aquí
close-link